Un consorcio de 15 organismos, liderado por la Sociedad de la Industria Química (SCI) y Unilever, firmó un acuerdo para lanzar Flue2Chem, un programa de dos años. Su objetivo es convertir gases residuales industriales en materiales con los que fabricar productos de consumo. Es un proyecto anunciado: las cifras de reducción de emisiones que maneja son metas, no resultados medidos.
Qué pretende el programa
Según el consorcio, Flue2Chem quiere desarrollar una nueva cadena de valor que aproveche los gases de residuo de industrias como la producción de metales, vidrio, papel y productos químicos. El carbono de esos gases serviría como materia prima en lugar del que hoy procede del carbón, el petróleo y el gas, origen de la mayor parte del carbono con el que se fabrican plásticos, cosméticos o textiles sintéticos.
El proyecto combina el trabajo técnico con el desarrollo de un modelo de negocio, para definir incentivos económicos que hagan sostenible esa cadena.

Financiación y socios
El presupuesto total es de 5,4 millones de libras esterlinas. Innovate UK aporta 2,68 millones a través del Desafío Transforming Foundation Industries de UK Research & Innovation.
Además de la SCI y Unilever, participan BASF, Carbon Clean, Centre for Process Innovation, Confederation of Paper Industries, Croda, Holmen, Johnson Matthey, Procter & Gamble, Reckitt, Tata Steel, la Universidad de Sheffield, la Universidad de Surrey y UPM-Kymmene. Reúne así a empresas de productos de consumo, de la industria pesada y del sector químico, junto con dos universidades.
El problema del carbono fósil
El consorcio se apoya en estimaciones de Unilever y el Nova Institute. Según ese cálculo, la demanda de productos químicos derivados de combustibles fósiles se duplicará de aquí a 2050. Para sustituir el carbono fósil en los productos de consumo, la producción de carbono renovable tendría que multiplicarse por 15.
El contexto es el objetivo británico de cero emisiones netas en 2050, que obliga a la industria a buscar fuentes alternativas de carbono. El Reino Unido importa cada año grandes cantidades de materias primas carbonadas para estos productos.
Qué es objetivo y qué está probado
Flue2Chem pretende demostrar cómo el Reino Unido podría reducir sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) entre 15 y 20 millones de toneladas al año. Es una proyección del propio proyecto y no un dato medido.
La única evidencia práctica citada es previa y de otra escala: Unilever Home Care ha probado productos elaborados con emisiones de carbono capturadas en China, Sudáfrica y Alemania. No se detallan los productos ni los resultados de esas pruebas.
Las valoraciones más entusiastas proceden del propio consorcio. Sus integrantes sostienen que el proyecto transformará la sostenibilidad del sector británico de productos de consumo. Defienden también que ninguna empresa puede lograrlo por sí sola y que por eso la colaboración a lo largo de la cadena de suministro es clave. Son valoraciones de los promotores, no conclusiones verificadas.

