Esta pieza actualiza nuestro artículo anterior sobre ciudades verdes con datos de la FAO y de varias ciudades, a 14 de octubre de 2026. Separa lo que las ciudades dicen que ya hacen de lo que solo se han propuesto hacer.
Por qué importan las ciudades
Según la Iniciativa Ciudades Verdes de la FAO, el 55 % de la población mundial vive en zonas urbanas. Para 2050 se prevé que esa proporción llegue al 68 %. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura añade que las ciudades consumen casi el 80 % de la energía total producida en el mundo y generan en torno al 70 % de los desperdicios.
Las zonas metropolitanas albergan aproximadamente el 41 % de la población mundial y aportan alrededor del 60 % del producto interno bruto (PIB) mundial, según el mismo organismo. La FAO tiene además el objetivo de mejorar la salud y el bienestar en 1.000 ciudades para 2030.
Qué es una ciudad verde
El término se aplica a ciudades cuya planificación prioriza las áreas verdes, el transporte público, la eficiencia energética, el reciclaje y las energías renovables. Un objetivo habitual es la neutralidad de carbono: equilibrar las emisiones con acciones compensatorias, como plantar árboles o usar tecnologías limpias.
Cifras que citan algunas ciudades
Un repaso de Genial.guru recoge datos que no hemos podido contrastar con las propias administraciones:

- Liubliana ( Liubliana) cuenta con más de 306 km de ciclovías y 542 m² de espacios verdes por habitante. Su sistema de gestión de residuos procesa hasta el 95 % de los desechos, y se presenta como la primera capital europea comprometida con el objetivo de cero residuos.
- San Francisco desvía alrededor del 80 % de sus residuos de los vertederos mediante reciclaje y compostaje.
- Vancouver obtiene más del 90 % de su electricidad de fuentes hidroeléctricas.
- Tokio cuenta con 159 parques y atracciones naturales, más que cualquier otra ciudad global, según esa fuente.
- Copenhague (Copenhague) permite nadar en su puerto y esquiar sobre el techo de la planta de energía Copenhill.
Plantaciones y proyectos: todavía en marcha
Otros casos son planes en curso o proyectos, no resultados cerrados. Singapur ha comenzado a plantar un millón de árboles dentro de su Green Plan 2030. Melbourne tiene la intención de plantar 1,5 millones de árboles para 2040.
El proyecto de ciudad-bosque de Liuzhou (China) se extenderá a lo largo del río Liojiang sobre unas 175 hectáreas, para 30.000 habitantes y con unos 40.000 árboles y plantas en los edificios, según el blog de Signus. Según el arquitecto, este «organismo urbano» puede absorber unas 10.000 toneladas de CO2 y 57 de micropartículas al año. Es una estimación del proyectista, no una medición.
Reconversión de espacios y reconocimientos
También hay ciudades que transforman espacios existentes. Barcelona ha desarrollado una estrategia de «renaturalización» basada en supermanzanas que priorizan a peatones y ciclistas. High Line Park, en Nueva York, y Tempelhof Feld, en Berlín, son ejemplos de reconversión de espacios en infraestructura verde urbana.
Entre los reconocimientos, una de las fuentes consultadas señala que Tallin fue Capital Verde Europea en 2023. La Comisión Europea publica la lista de ciudades ganadoras del premio Capital Verde Europea.
Cómo leer estos datos
Una cifra de ciclovías o de parques describe infraestructuras, no emisiones evitadas. Un millón de árboles plantados, o por plantar, tampoco equivale por sí solo a un resultado ambiental medido. Para comparar ciudades conviene mirar qué se mide, con qué referencia y quién lo verifica.



