Ecoclimático sostuvo en su artículo original sobre agua del grifo y agua embotellada que la primera es más segura. El argumento partía de la norma. Esta pieza revisa ese planteamiento a 14 de octubre de 2026 y separa lo que la normativa establece de lo que los datos permiten afirmar.
Qué establece la norma
En España, el Real Decreto 3/2023, de 10 de enero, regula los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo. El agua envasada tiene su propio marco: los reales decretos 1798/2010 y 1799/2010, que regulan su explotación y comercialización.
Según nuestro artículo original, la norma de 2023 fijó para el agua del grifo un límite de 0,03 µg/l para los plaguicidas prohibidos y no autorizados. Ese mismo texto señalaba que en el agua embotellada el límite se mantiene en 0,1 µg/l, es decir, aproximadamente el triple. Esa cifra procede de nuestra publicación anterior y está pendiente de contrastar con el texto oficial. Las fuentes consultadas para esta revisión no recogen cambios normativos posteriores a enero de 2023.
Qué se sabe del agua embotellada
Un artículo de El Mundo del 30 de septiembre de 2024 recoge que entre el 10 % y el 78 % de las muestras de agua embotellada contienen contaminantes, incluidos microplásticos. La misma pieza señala que esa contaminación está asociada con estrés oxidativo, desregulación del sistema inmunitario y cambios en los niveles de grasa en sangre. También indica que la exposición al bisfenol A (BPA) se ha vinculado con hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad.
Son asociaciones, no relaciones causales demostradas. Además, esas cifras describen el agua embotellada: las fuentes consultadas no aportan una medición equivalente para el agua del grifo en España. Por eso el titular original, categórico, queda más preciso así: la norma exige al grifo un umbral de plaguicidas más bajo, pero no hay aquí una comparación directa de contaminación real entre ambas aguas.
Precio e impacto ambiental
La diferencia de coste es amplia. elDiario.es recoge que en España se paga aproximadamente 1,57 euros (más IVA) por cada mil litros de agua de grifo. Un litro de agua embotellada cuesta cerca de 0,22 euros, frente a unos 0,002 euros del grifo, unas 110 veces más según ese cálculo. Son cifras de 2022 o anteriores, no actualizadas a 2026.
En el plano ambiental, El Mundo apunta que se compra un millón de botellas de plástico cada minuto en el mundo y que solo el 9 % se recicla. Según la misma fuente, las botellas representan el 12 % de los residuos plásticos de los océanos.
Una alternativa que no todo el mundo tiene
El agua embotellada no es prescindible para todas las personas. Según El Mundo, cerca de 2.000 millones de personas dependen de ella por tener un acceso limitado o nulo al agua potable. La comparación con el grifo tiene sentido allí donde el suministro está garantizado y regulado, como en España.
Como referencia histórica, elDiario.es señala que en 2004 se bebieron en el mundo unos 154.000 millones de litros de agua embotellada, un 57 % más que en 1999. España fue ese año el sexto país que más consumió, con 137 litros por persona y año. Son datos de hace más de veinte años, que ilustran el peso que tomó este mercado y no su situación actual.

